El verde era un color químicamente muy inestable. Se conseguía con facilidad, pues vivimos rodeados de verde, sin embargo estabilizarlo era harto complicado. El verde representa la suerte, pero también la mala suerte; la fortuna, pero también el infortunio; el amor que nace, pro también el amor infiel; la inmadurez (de los frutos verdes), pero también el vigor (un viejo verde...). Con el paso del tiempo, ha predominado la dimensión negativa: debido a su ambigüedad, este color siempre ha suscitado inquietud (Pastoureau, 2006: 71). El verde es un color que se considera maléfico, ya desde la Edad Media, era el color del diablo. En la cultura occidental, es un color ligado a la fortuna y a la vez al infortunio. La simbología del verde se ha organizado en torno a la idea de inestabilidad del mismo. El juego, los duelos judiciales del mundo feudal sobre prados verdes, los juglares, los cazadores